sábado, 8 de agosto de 2009

Sin DNI


Fragmento - Capítulo 4º.


Yo me senté a escribir en mi computadora y enseguida se despertó. Le pedí por favor que no me interrumpiera porque era muy importante mi trabajo y no debía molestarme.
Fue muy obediente,pero por espiar lo que yo escribía ... a cada rato debía sacarlo de entre las letras del teclado porque se caía de cabeza .
Cuando casi lo paso por arriba con el mouse,se trepó a una parva de CD y desde allí me empezó a contar:

- Yo me llamo Popurquizo...¡Bah!... yo me puse Popurquizo ,porque nosostros los duendes no tenemos un Documento Nacional de Identidad donde nos escriben un nombre y apellido.Tampoco tenemos fecha de nacimiento porque no tenemos edad...aunque...si vos querés ...me podés festejar el cumpleaños cualquier día.
Me encantaría tener una torta y soplar las velitas.


(...)

Mudanza


Fragmento . Tercer capítulo


Para mí era dificultoso caminar sabiendo que mi zapato era ahora un automóvil o un transporte de extraños pasajeros.
De vez en cuando yo rengueaba un poco . Esos movimientos le causaban mucha risa a mi huésped.


Así llegamos a casa.
Cuando entramos a la cochera, se quedó paralizado aferrado a una hebilla de mi zapato. El terror le dibujaba un contorno azul a sus ojos.
En dos segundos estuvo sentado sobre mi hombro. Yo sentía los latidos apresurados de su corazón .
Sus dientes eran el teclado donde el miedo ,tiritando, ejecutaba su concierto .
Se había enfrentado cara a cara con mi monstruo peludo y negro.
Black ,mi perro ,lo había olfateado y en un gesto amistoso lo lamió.
Pensó que esa bocaza era su fin y la lengua una alfombra mágica para deslizarse al más allá.Después de las presentaciones oficiales, el susto se pasó y por fin me encontré dentro de mi casa .

(...)

Me alegró que estuviera conmigo. Pero ... realmente...¿quién era?... ¿de dónde había salido?... ¿qué buscaba?... ¿por qué me había elegido?


Compinches





Fragmento -Capítulo II


Ya un poco más tranquila , lo miré con atención .Era extraño pero dulce y tenía ojos de travieso.
Sinceramente no podía definir si era un niño o una persona mayor en tamaño diminuto .
No sabía si era un dibujo escapado de algún cuento. Si era producto de mi imaginación. Si estaba realmente sentado sobre mi mano o yo estaba viendo visiones...(hacía tiempo que venía pensando en ir al oculista porque veía borroso, pero era la primera vez que se me presentaba algo así.)
Miré de reojo a los que me rodeaban en la biblioteca para observar si notaban algo raro o me miraban de una manera curiosa...pero... nada.... Cada cual leía lo suyo.
(…)
Nadie se había dado cuenta de nada.
Parecía todo normal... pero no era así...
La visita que estaba muy cómodamente sentada sobre mi lapicera y desde allí me habló como si estuviera en un palco oficial.

-Antes que nada quiero decirte que me cuesta mucho tratarte de usted. Yo te respeto mucho, pero...ningún niño le dice así a su mamá ,por eso yo tampoco lo voy a hacer. Además quiero pedirte que me adoptes como a un .............

No dejé que terminara de hablar porque todo eso me parecía un tremendo disparate.
Creí que me estaba volviendo medio chifla-chifla o que me había emborrachado con agua.
Junté mis cosas con apuro, como para salir disparando de allí. Guardé mis anteojos. Busqué mi cartera. Tomé el abrigo y cuando fui a guardar la lapicera ,sin darme cuenta, lo rocé.
Estaba temblando . Se había hecho un ovillo como un bicho bolita. Lloraba.
Ya no era una llovizna finita la de sus ojos...era un aguacero que parecía iba a convertirse en diluvio.
El corazón se me arrugó como un papel dentro del cesto de mi pecho. Un bollo de ternura sentí dentro de mí.
Lo acaricié despacito. Pensé en mi casa grande y sola . En mis noches sin compañía porque mis hijos Martín y Carla crecieron rápido y se fueron .Pensé en Enrique , en mi papá que ya no está ,en mi mamá que también está sola . Pensé en mis nietas...
Pensé tantas cosas... Le sequé las lágrimas y casi desapareció detrás de mis dedos.
Tenía temor de hacerle daño, lo veía muy frágil.
Enseguida se dio cuenta de que había ganado la partida y en menos de lo que canta un gallo ya estaba preparado para salir.
Se descolgó como en un tobogán por la pata de la mesa. Fue hasta uno de los estantes y de allí volvió con algo. Parecía una mochila de muchos colores y tejida al telar. Se puso un gorro también muy colorinche, un ponchito y como si fuéramos compinches de toda la vida se trepó sobre uno de mis zapatos y partimos.

Fragmentos de mi historia

Fragmento -Capítulo I

Presencia


Todo comenzó aquella tarde en la Biblioteca.
Yo estaba leyendo un libro grande y pesado.Tenía mis ojos clavados en unas hermosas ilustraciones cuando de pronto sentí que algo me hincaba en los tobillos o me mordía... mejor dicho parecía que picaba.
Primero pensé en un mosquito y moví la pierna como para espantarlo .
Dio resultado por un buen rato.
(…)
Seguí leyendo unas páginas más y sentí nuevamente ese pinchazo.
Se había colmado mi paciencia, así que con una fuerza como para aplastar a un elefante llevé mi mano contra la pierna para reventar al intruso que me estaba molestando y no me dejaba leer tranquila.
Grande fue mi sorpresa cuando una vocecita me gritó :¡CUIDADOOOOOOOOO!.
Me detuve justo para darle tiempo a dar un salto y salvarse de terminar siendo una tortilla o un puré de bicho desconocido.
Cuando salí de mi asombro me di cuenta que no era ni un mosquito, ni una hormiga, ni un piojo, ni una pulga, ni una avispa, ni un insecto ,ni ningún bicho que conociera.
Caminó muy tranquilamente por mi mano .Se sentó sobre mi anillo. Cruzó una pierna y comenzó a hablarme con total naturalidad.
Mis ojos se agrandaron tanto que casi se me salen y chocan contra los vidrios de mis lentes.
Quería hablar y sentía como si mi lengua tuviera un freno de mano igual que los autos y las palabras estuvieran detenidas en la garganta.
Aprovechando mi silencio, este extraño personaje se presentó así:

- Hola señora. Usted no me conoce , pero yo hace tiempo que la vengo mirando aquí en la Biblioteca. Averigüé que es escritora y que le encantan las historias y los cuentos.
Le pido disculpas por los pellizcos que le di, pero era la única manera para que se diera cuenta de mi presencia. Yo sé que me va a entender y a creer, por eso la elegí.

Se le habían humedecido los ojitos, como si de pronto una llovizna finita se le colgara entre las pestañas.
A medias...alcancé a decirle que se quedara tranquilo y le acaricié la cara.
Me sentía como una grandota tonta ante ese ser pequeñito lleno de dulzura que me hablaba haciendo un gran esfuerzo para no llorar .Y yo... sin poder decir nada.

martes, 4 de agosto de 2009

noticia de Tribuna


Podés leer la noticia o también escuchar en :


http://www.tribunadigital.com.ar/v3/?page=nota&&id=29009

lunes, 3 de agosto de 2009

Está lista la tercera edición de mi libro

Te cuento que tengo un libro con mi nombre ... "Popurquizo" . En él cuento la historia de Río Tercero junto a mis travesuras en la casa de Vilma . Ella es escritora y cierto día que fue a la Biblioteca popular a buscar unos libros, yo aproveché y me fui a vivir con ella. Todo fue porque la gata Ninón se metía demasiado en mi vida y hurgaba mis cosas. Los dos vivíamos en la Biblioteca, pero ella no tenía ningún derecho de usurpurar mi estante y mucho menos de querer acostarse en un diccionario gordo y mullido que yo habitaba.

A pesar de la negativa de Vilma, me metí entre sus cosas y partí.

Cuando me descubrió se puso loquita, pero enseguida se le pasó... desde entonces somos muy compinches . Tanto que escribimos el libro juntos. La quiero ...es mi mamá adoptiva. Pasamos muchas horas charlando y compartiendo secretos y fantasías.

Como no tengo edad , pero sí muchos años de los humanos, conozco como la palma de mis manos toda la historia de la ciudad. Por eso decidimos escribir el libro para los chicos - aunque lo leen también los adultos -contando la historia de manera divertida.


Gustó tanto ... que ya sale la tercera edición y se ha convertido en libro de lectura en las escuelas de Río Tercero. Nunca nos imaginamos que iba a gustar tanto.


¡Cuántas anécdotas tengo de los chicos! ¡Cúanto cariño hemos cosechado!

Esto nos hace muy felices.

Vilma donó para siempre todos los derechos de la ganacias. Las ediciones se realizan a través del Fondo Estímulo Editorial de la Biblioteca Urquiza y esto permite que otros autores puedan publicar y ver concretados sus sueños.


El viernes 7 de agosto a las 10 y a las 14.30 nos encontraremos en la Biblioteca, para presentar la nueva edición y compartir con los chicos ,maestros y padres la gran aventura de leer este libro con huellas de duende y pinceladas de historia.